Desde Párvulos: las primeras semillas de nuestro Agroparque Escolar
Una pequeña huerta que abrió un camino de aprendizaje y cuidado de la naturaleza










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Los primeros indicios de lo que hoy conocemos como el Agroparque de la Escuela Zúñiga nacieron en el nivel de Educación Parvularia, cuando nuestros niños y niñas, acompañados por su educadora y las asistentes de párvulos, comenzaron a crear su primera huerta escolar como parte de un proyecto de clases.
Aquella experiencia acercó a los más pequeños al contacto con la tierra y al cuidado de las plantas. Preparar el espacio, sembrar y acompañar el crecimiento de sus cultivos se convirtió en una oportunidad para aprender a través de la curiosidad, la observación y la participación.
Con la guía y el cariño de su educadora y las asistentes de párvulos, la huerta fue transformándose en un lugar de descubrimientos. Allí, los niños y niñas comenzaron a comprender que la naturaleza necesita tiempo y cuidados, y que cada pequeña tarea puede contribuir a un propósito compartido.
Esta iniciativa, nacida desde el trabajo cotidiano del aula, dio el puntapié inicial a un camino que más adelante tomaría nuevas formas y sumaría otras experiencias dentro de nuestra comunidad educativa.
Así, la historia de nuestro Agroparque Escolar tiene sus primeras raíces en una pequeña huerta de Párvulos: un espacio donde, junto con las primeras semillas, comenzó a crecer una manera de aprender vinculada a la tierra y al respeto por la vida.















